Querida Guiomar

Cuando pasó más de un mes de ese reencuentro, recibí un mensaje de tu madre donde me decía que estaba embarazada, desde antes de llegar a La Unión.

Anuncios

Mairena del Alcor: respirar y escuchar

Llegué sola, crucé el camino y entré sin saber ni donde estaba ni lo que me podía encontrar... y allí estaba Don Antonio Cruz García, en su silla de bronce sentado con su llave en la mano sobre cuatro maestros que también escribieron su nombre en la historia del flamenco.

El paso del tiempo -cuento flamenco-

El Duende volvió a vivir, y hasta hoy hay relatos y testigos de que sigue existiendo, sigue y continúa entre nosotros. Aparece ante mis ojos, ante los tuyos… Gracias a aquel hecho, a aquel mal presagio que nunca sucedió, hoy disfrutamos de su encanto en forma de palos.

En mis trece

A veces me pregunto qué fue lo que me devolvió a mi padre de aquel mar de morfina y cables.

El último impulso del año

Quería terminar el año en mi blog hablando de esto, porque todo el que me conoce sabe que soy una persona impulsiva, que habla mucho pero se calla lo más importante. A veces quiero decir tantas cosas en pocas palabras que lo hago mal, y para hacerlo bien prescindo del filtro y me asalvajo. Me... Seguir leyendo →

ANA: de princesa a Reina Madre

Después de sonarle el despertador más de una vez, se levantará. Cogerá el teléfono y se irá al baño, se lavará los dientes, se echará su crema de pepino mítica, y se sentará en la taza del váter. "Joder", piensa. Empieza a leer mensajes. "Mierda". Sí, ha llegado el día, se acordará de que tiene... Seguir leyendo →

"Junior Plancha": el bocadillo etílico

Y ahora llega el momento de explicar las circunstancias en las que decides meterte entre pecho y espalda 55 centímetros de pan mientras te chorrea la mayonesa y le quitas la lechuga tras un Baile de la Reina.

El dueño del arco iris

Me pregunto si en el cielo hay alguna estrella que sea digna de ti. Me pregunto si te ríes allí, si vas buscando la fe. Me pregunto porqué, me pregunto lo que todas las personas se preguntan, son interrogantes de impotencia y rabia. Y sigo en silencio, como comencé a escribirte.

Encuentro ATEMPORAL

Las horas que pasaban servían para reafirmarnos una y otra vez en nuestra silenciosa creencia, que está mas allá de la complejidad del amor, de la belleza de lo perfecto, de la química, de la física, de la pomposidad de las letras y la exactitud de los números.

WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: