MIGUEL POVEDA: El Ejemplo

Es uno de los fenómenos flamencos en la actualidad. Esto muchos lo interpretarán como bueno y otros como malo. La visión de una flamencólica sobre Miguel Poveda es amplia y extensa, llevo 20 años escuchándolo cantar y con el paso del tiempo mi opinión se ha ido transformando, pasa cuando ves una evolución como la suya, pero esto más que una opinión personal son tintes orientativos. Aquel aficionado catalán que salió de su Badalona para probar suerte fuera de Catalunya, ahora es una verdadera fiera en el escenario y una máquina de fabricar dinero con su talento. Esto es innegable.

Miguel no quiere etiquetas, por eso se mueve como un pez en un océano musical tan amplio, y todo lo rentabiliza, esto se llama: visión empresarial. Inteligencia, vaya. Ha pasado de cantaor a cantante, de aficionado al flamenco a empresario con su propio sello discográfico, a trabajar con los jóvenes, a cantar con los mayores, de aprendiz a maestro. Ha dado más de una vuelta al mundo en todos estos años y ha sabido qué aprender de ello.

Sin embargo la afición flamenca está bastante dividida con este artista, muchos han pasado de verle como a un diamante en bruto a un imitador. Su capacidad y su curiosidad lo llevan a hacerle guiños a los grandes cantaores de este arte y no solo grandes, sino a los que en realidad aportaron pellizco y personalidad. Antes gustaba, pero ahora dicen que imita. No entiendo. Prepara una antología más extensa de lo que podemos pensar y más útil de lo que imaginamos, pero que sigue cociendo a fuego lento; y es que el riesgo que asume cuando se publique es solo para auténticos valientes. ¿Necesitan los flamencos refrescar con una antología?

Yo no sé qué pensará él sobre el cante flamenco, si está todo hecho como dijo D. Antonio Mairena y corrobora Marina Heredia (por ejemplo) o piensa que aún se pueden exprimir algunos palos con nuevos estilos y sellos personales. Una parte de la afición lo ve capaz de hacerlo: creación. Hermosa y dura palabra. Por supuesto, otra parte lo considera una aberración, que yo le llamo miedo. Miedo de que un cantaor catalán cree un estilo y se acuñe fuera de la geografía flamenca. ¿Puede ser?

Muy de Poveda es su extensión mediática. Sin medida. Y no solo eso. Ha enseñado a sus compañeros de profesión a serlo: Argentina, María Toledo, Arcángel… se mueven por las redes sociales con sus promociones de discos, conciertos, noticias, tienen seguidores, clubs de fans y todo un baluarte montado que nunca antes se había visto en el flamenco. Marketing jondo. Siguen siendo cercanos pero a la afición esto no gusta. Es un doble filo. El aroma se pierde con tanto camino.

La parte humana de Miguel Poveda: el compromiso. Organiza festivales benéficos para ayudar a los que lo necesitan y sus amigos de la música colaboran. Todos recordarán la que lió por Lorca en La Unión, qué voy a decir yo, agradecida eternamente. La calidad humana en el flamenco nunca sobra y ahí habita una parte de la grandeza de este profesional.

Más Poveda: los estilos musicales. Del flamenco puro de sus recitales, de los palos peleones, del sabor de lo tradicional apenas queda algo. Ha llovido desde “Tierra de Calma”, para mi su mejor trabajo, lanzó “Coplas del querer” y ya nada volvió a ser igual. “ArteSano” es otra historia enfocada a algo más que un simple disco. Va viciando la voz, la coloca de forma diferente, recurre a los falsetes y despliega recursos que quedan bien pero no son tan admirables; desvirtúa las formas flamencas. Igual te canta por soleá, que un fado, que copla, que canción catalana, que boleros… ¿En qué quedamos? Si quisiera ganarse el respeto de los más exigentes cantaría flamenco con más conciencia, pero no es uno de sus objetivos, lo mueve la pasión y se le aplaude.

Por eso decía al principio que huye de las etiquetas, no quiere encasillarse y aprovecha para ampliar el número de seguidores porque intenta llegar a personas con diferentes perfiles y gustos musicales. Esto se llama: ampliación del mercado y rentabilidad económica. Es filón y negocio de solo unos pocos que como él pueden permitirse, se auto-exprime. Es cantante, o al menos yo lo considero así, pero con una afición flamenca detrás de las más grandes del país. No me gusta que descuide la ejecución de los cantes flamencos, que es lo mío y el suyo no me duele, ojalá regrese a lo que cuesta verdadero trabajo sacar de las entrañas. ¿Es mucho pedir?

En cualquier caso, sea como sea Miguel Poveda, lo que viene demostrando conforme pasa el tiempo es su profesionalidad. Admirable por donde se mire, su trayectoria y su evolución nos ha dado a los flamencos grandes momentos inolvidables. Mi respeto y cariño lo tiene. La esencia de esta figura del flamenco sobrepasa los límites de lo estrictamente establecido por dicho arte y se está viendo capaz de cambiar todo un mundo que aunque se lo impidan, si hace las cosas con tesón, honestidad y sencillez; lo conseguirá. Más flamenco o menos, su vida es música; y su éxito, innato. Hoy no hablamos de arte, hablamos de realidad y el ejemplo perfecto se llama Miguel Poveda.

Nos vemos, si puede ser, de trasnoche.

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6 comentarios sobre “MIGUEL POVEDA: El Ejemplo

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  1. Me encanta tu escrito, prima. Nunca he sido partidario de formar parte de la obsesiva manía de fijar un ranking competitivo. ¿Por qué en el flamenco tiene que haber, forzosamente, un número uno? Llegado el caso, ¿no tienen cabida varios, quizá muchos, números unos? Parece que necesitamos una clasificación; una planta de etiquetado; una especie de ATP flamenca, que nos diga que sultanito sube y menganito baja. Hago esta reflexión porque son muchos los que se empeñan. Yo, desde luego, me niego.
    Me fascina Miguel Poveda, sus cualidades son obvias; y como todos los cantaores, depende como le coja. Y como le coja por derecho: bendita sea la hora, prima. Aparte de su talla artística, me interesa su faceta personal, a través de la cual ha dejado abundantes muestras solidarias y ha mostrado mucho respeto por sus antecesores. Miguel no sube y se justifica. Miguel sube y se vacía y eso ya es un enorme acto de honradez.
    Opino que todo no está hecho, en nada además; luego siento discrepar con el maestro de los Alcores.
    Miguel me ha emocionado muchas veces y espero que otras muchas más me siga emocionando.
    Un abrazo.

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  2. Gracias por tu comentario, primo, yo tampoco soy partidaria de los rankings. Me pareció interesante hablar de Poveda más allá de su cante porque creo que ha aportado mas cosas y tiene talento y capacidad para abarcar mas. No por su voz es un ejemplo, sino por como gestiona su carrera en sí, a mi me gusta Miguel el cantaor pero hay que hablar de lo que es capaz este Miguel. Es un fenomeno y una figura de estos tiempos, para muchos, un ejemplo. Me alegro que te guste, gracias de nuevo. Un abrazo grande.

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  3. Hola Ro, lo cierto es que estoy de acuerdo en casi todo lo que expones de Poveda. Pero en la parte musical, no estoy por entero contigo. En primer lugar lo considero cantaor por encima de cualquier cosa, nada de cantante, lo que ocurre es que tiene unas facultades que le permiten abarcar la música desde cualquier prisma. Especialmente de acuerdo con tu comentario de que debería dedicarse más al cante, ya que como él mismo defiende, esa es su idiosincrasia, la de un cantaor. Pero claro, aquí su aparato comercial se desmontaría, y digo yo, si tan buen aficionado es, por que no da recitales en peñas, sólo para socios o aficionaos flamencos sin dejar sus macro shows…No sé, pienso que se lo debe al cante que tanto le ha dado. Por otro lado, y sin ser yo seguidor de Miguel, me parece que Artesano es el mejor disco flamenco que ha sacado hasta la fecha. Variedad de cantes, ¿personalidad? bueno, sí, en parte, el tiene su forma de hacer melodías respetando las bases, pero acaso Chocolate se salió del tiesto, o cualquiera de los que hay ahora y que tanto seguimos…Parece que a este hombre se le exige que cree palos nuevos, y esto no lo va hacer ni él ni nadie, “en el cante está to inventao” jeje. Insisto, este disco suyo, está más peleao que cuando lo reproduce en sus recitales. Musicalente tiene unas cadencias melódicas dificilísimas, y llega al límite enalgunos cantes. E insisto, no es un cantaor que me guste, pero el cesar lo que es del cesar…Un saludo Ro.

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  4. Hola!! gracias por pasarte por aquí!! todo un placer recibirte en mi casa. Lo considero cantante, después del recital de Las Ventas, lo vi claro, empezó siendo cantaor y ha extendido su carrera, dentro de poco cantará un aria o una ópera, y sino, al tiempo. Yo veo “tierra de calma” su trabajo más flamenco, no mejor en cuanto a melodía o trabajo, como flamenco; pero esto es puro gusto personal yo creo. La afición no le pide que cree palos, le pide que marque un estilo personal, creo que es viable, y los que lo exigen es porque ven en Miguel cualidades suficientes para hacerlo. Al césar, lo que es del césar, si señor; la mayoría que leen y escuchan a Miguel no son fieles seguidores de Miguel, le debe muchos a los flamencos y espero que algún día lo tenga en consideración. Un saludo de arte!!

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